"Las delirantes hipótesis sobre los tiburones que llegaron a Egipto"
Desde el ataque a varios turistas en las aguas del mar Rojo, las autoridades locales intentan justificar la violencia de los escualos. Desde una agresión del Mossad hasta pruebas nucleares, entre las suposiciones
El domingo 5 de diciembre, una alemana de 70 años falleció por las heridas que le provocó un tiburón. Cuatro días antes, otras cuatro personas fueron lastimadas. Ambos hechos, ocurrieron cerca de la localidad de Sharm el Sheij.
Desde entonces, expertos en buceo y responsables oficiales intentaron explicar la violencia inusual en esa zona, e incluso llegaron a acusar a Israel de estar detrás del fenómeno para perjudicar el turismo en Egipto.
Mustafa Ismail, buceador profesional, aseguró que los escualos fueron colocados intencionalmente y que hace tres meses encontraron en el puerto de Eilat un pez que llevaba un GPS programado para ir hacia Egipto. "Está claro que perdió el camino y entró en Israel", afirmó.
La misma teoría de la conspiración israelí la defendió en un primer momento el propio gobernador del sur del Sinaí, Abdel Fatah Shusha, aunque más tarde lo desmintió. Incluso,llegó a acusar al Mossad de atentar contra su país.
La hipótesis más reciente es que, si no son los servicios secretos israelíes, podrían ser supuestas pruebas nucleares que se realizan en el golfo de Aqaba (cuyas costas las comporten Israel, Egipto, Jordania y Arabia Saudí). Éstas causarían emisiones que calientan el mar y estimulan a los tiburones.
Al respecto, la cadena de televisión Al Arabiya citó varios estudios sobre un supuesto almacén de bombas de neutrones en Aqaba, ratificando la teoría egipcia.
Esas hipótesis siguen a otra inicial, más verosímil, que sostienen algunos expertosoceanógrafos y que atribuyen los ataques al tirado al mar Rojo de grandes cantidades de corderos, algunos de ellos vivos.
Pero los expertos tampoco descartan que la contaminación de las aguas, el cambio climático, la subida de la temperatura en el mar y el comportamiento de algunos turistas que ofrecen carne y pollo a los peces en el mar, puedan ser las causas del fenómeno.